LIBERTAD SIN IRA

La verdad es que me ha ilusionado en cierta forma que me hayas planteado escribirte algo sobre Franco, el franquismo y esa época de la que tu generación sabéis tan poco o casi nada, por no decir nada. Parece ser que ha habido interés en ocultarla a las generaciones posteriores, ya sea por vergüenza unos, por miedo otros. También los hay que dicen que por sentido común. En cualquier caso estos días, con el 30 aniversario de la muerte del Caudillo, los medios de comunicación nos han bombardeado con la noticia, y la verdad es que no esta nada mal el hacer un ejercicio de memoria histórica.

Yo tenía dos años más que tú cuando se produjo su muerte. En aquella época, los de mi edad, tú edad, éramos prácticamente niños. Yo no tenía ninguna conciencia ni información política. Seguía a rajatabla lo que la iglesia y la escuela me obligaban a aprender. Fue a raíz del 20 N, quizás un poco mas tarde, cuando los “niños” de 16 años, empezamos a saber algo mas y a vivir realmente el cambio de una sociedad gris hasta la fecha. Es, concretamente de esa época de la que mejor te puedo hablar, y es la que he querido definir, para situarla mas en el tiempo como la época de “Libertad sin Ira”

Pero creo que antes de llegar hasta ahí, y atendiendo a la petición que me haces, debo hacer un resumen de lo que fueron o me parecieron las épocas anteriores según me han contado mis padres y abuelos después. Antes, hablar de política en casa era tabú, sobre todo para los niños. ¡Cuántas veces nos hacían callar nuestros abuelos cuando nombrábamos a Franco! Aunque realmente ya no pasaba nada aun les quedaba el temor a la brutal represión que se había aplicado en la posguerra. Por todo ello, y básicamente podríamos decir, que esa época ha salpicado, y nunca mejor dicho, a tres generaciones: a mis abuelos, a mis padres y a los de mi generación. Los primeros, mis abuelos son los que vivieron la cruel guerra y yo definiría como la era del “NO PASARÁN”, la popular frase que utilizaba como símbolo y motivación el legítimo ejercito español ante el avance de los golpistas. Ellos, tuvieron que sufrir el dolor de ver sus familias divididas, mendigando comida, perdiendo hijos, padres y demás familiares de uno y otro bando por una guerra en la que nada tenían que ver y que era la funesta consecuencia de un, a pesar de que a muchos se les llena la boca al nombrarlo, mediocre golpe de estado. Si no intervienes las fuerzas fascistas de Alemania e Italia con sus aviones y poderoso aparato militar, aun estaríamos pegándonos tiros unos a otros.
Sin duda alguna fueron unos tiempos difíciles, y de los que como ya he dicho antes, pocos de aquellos que los vivieron, sobre todo los vencidos, se han atrevido a hablar por miedo a que los acusasen de “rojos” con las terribles consecuencias que conllevaba.
A la guerra le siguió una brutal represión. Ni siquiera se estaba seguro en la propia casa. Existía la denominada “Quinta columna” que eran una serie de personas, camufladas entre los vecinos, y que se encargaban de “soplar o informar” a la policía sobre las actuaciones, movimientos o simples comentarios de los demás vecinos. Muchos lo utilizaron como venganza personal de viejas deudas y mucha gente fue a parar a la cárcel. Se efectuó una verdadera depuración ideológica y de ahí el justificado miedo de mis abuelos. Nunca se sabía quien podía estar detrás de las paredes. Fue la época del horror y del exilio.

Pasaron los años y España se quedó totalmente aislada de Europa. No había trabajo y, de los españoles que habían quedado, muchos fueron los que se vieron obligados a salir del país en busca de trabajo. Unos por exilio y otros por trabajo media España estaba en el extranjero. El gobierno de aquel entonces, con el ánimo de distraer la atención sobre las carencias del régimen nos inundaba con partidos de fútbol, toreros, pasodobles y cuplés. Estaba naciendo la España de la pandereta .A esta época yo la defino como la de “EL RELICARIO”, un cuple de los año 50 y es la que le tocó vivir a mis padres. Ponías la radio y te contaban que si el Real Madrid esto, que si el Real Madrid lo otro, que si Manolete había cortado dos orejas y rabo en no se dónde, que Sarita Montiel triunfaba con sus pasodobles y que la Lola de España, la popular Lola Flores, hacía exhibiciones particulares para el Caudillo. Era muy conveniente para los que mandaban alimentar la aparición de nuevos ídolos en una situación tan precaria como la que se vivía. Hacía que la gente no pensase en nada más. Todos soñaban con ser artistas, boxeadores, futbolistas o toreros. Mientras, en los colegios, la Santísima Iglesia Católica tan agradecida con el poder, se ocupaba de nuestra formación espiritual. Los alumnos de aquella época rezaban a Dios para que nuestro Caudillo viviese muchos años. En los patios de los colegios nacionales, los alumnos formados, y brazo en alto, cantaban el Cara al Sol, y al terminar este, en el interior de la clase, el Dios te Salve María iluminaba nuestros corazones. Nos hablaban de la unidad de España y los Reyes Católicos. Nos conocíamos todos los ríos y montañas de España, pero no los de nuestras Comunidades. Y se pusieron de moda las organizaciones “parafascistas” que organizaban campamentos de verano para jóvenes dónde, entre juego y juego, los instruían en los valores fundamentales del movimiento franquista y de la Patria, de su patria, claro.

Los coletazos de aquella parte de la historia los llegué a vivir en el Grupo Balmes o Colegio Nacional Balmes. Por aquel entonces tenía fama de bueno.
Dividido el colegio en dos, y separado por un muro de ladrillos, a una parte se encontraban las clases de las chicas y a la otra la de los chicos. Hoy en día aun conserva el colegio ambas entradas, aunque afortunadamente ya no hay ninguna valla que separe nada.

La religión nos era embutida y la política también pero de una forma más sutil. Franco y Cristo debían de ser muy amigo, pues siempre estaban juntos en las paredes de nuestras clases, pienso ahora. La televisión comenzaba a aparecer en algunos hogares afortunados. ¡Otro importante instrumento más de propaganda para el gobierno! Los triunfos nacionales eran súper exaltados y politizados. Igual que se había utilizado en su día el gol de Marcelino a Rusia, que entonces era la principal referencia comunista y “anti española”, se utilizó el triunfo del “La,la,la” de Masiel en Eurovisión sobre el participante inglés por el tema del peñón de Gibraltar. Lo importante era crear piña contra lo que fuese con tal de que no se unieran contra el régimen.

En mi paso por el instituto, ya disminuyendo un poco la presión de la iglesia y de la política, seguíamos sin tener una conciencia exacta de la misma (me refiero a la política). Nos hablaban de Franco prácticamente como nuestro salvador y no había más referencias que las leyes orgánicas del movimiento o algo así. Pocos eran los que sabían o tenían alguna idea siquiera de lo que significaba “democracia”. Confieso que esa palabra no la oí hasta el 75.

Con el atentado al entonces presidente de Gobierno Carrero Blanco ya empezaron a moverse cosas y se rumoreaban cambios, aunque discretamente. pero fue la muerte de Franco lo que nos permitió conocer a los de mi generación palabras como “Libertad” “Democracia” “Constitución” “Votaciones”…etc, Sin embargo nuestra falta de conocimientos nos impedía relacionarlas con la defunción, por lo menos en aquellos primeros años . Es con el tiempo, con el ejercicio del nuevo sistema político en nuestro país, cuando nos vamos dando cuenta de la repercusión tan negativa que había tenido para el mismo el golpe de estado del 36. Cualquier país europeo, a pesar de la llamada segunda guerra mundial que padecieron (1939-1945) nos había sacado 10 años de ventaja en todos los niveles.

Estos días se le han dedicado muchos minutos por parte de los medios de comunicación al aniversario de la muerte del dictador. Prácticamente nos han retransmitido la larga agonía que tuvo que sufrir hasta morir. Sinceramente imágenes altamente crueles, a pesar de tratarse de una persona a quien no le había vacilado el pulso a la hora de ejecutar a otros. Siempre he dicho que nunca hay que alegrarse de la muerte de nadie, mucho menos de su sufrimiento, pero, paradojas de la historia, viendo las imágenes de la agonía, parecía que la misma era guiada por los fantasmas de aquellos a los que fusiló y mandó ejecutar. Todo, tarde o temprano, se paga.

Aunque según dicen todo estaba previsto para que el Rey (entonces príncipe), continuase con el movimiento, éste, más familiarizado con otros tipos de gobierno durante su exilio, “traicionó” al mismo y quiso instaurar un nuevo sistema con la participación de las diversas fuerzas políticas, lo que se ha llamado transición y que corresponde a una nueva era que me imagino que en su día también estudiaréis. La desaparición del dictador significo un punto de partida pues hacia el progreso y la equiparación con otros países.

Afortunadamente hoy, los de tú generación estáis mejor formados e informados que nosotros. Hay muchos más conocimientos sobre cualquier cosa y, algo importante, podéis preguntar a vuestros mayores sobre el tema que queráis sin que estos tengan el temor de responder lo que piensan; las mujeres y los hombres tienen las mismas oportunidades a todos los niveles, todo ello inconcebible en otros años donde nadie se atrevía a hablar y la mujer era formada principal y fundamentalmente para atender la casa, a su marido y a los niños.

Nuestra sociedad ha cambiado enormemente. Hemos recuperado distancia respecto a otros países y prácticamente tenéis de todo desde la infancia. Internet ha entrado como un huracán en todas las casas y ojala que lo sepáis utilizar y os sirva como una importante y valiosa herramienta para vuestra formación. Como se que lo harás, te aconsejo a ti y a quien este interesado de tus compañeros a visitar la página www.teacuerdas.com. Conoceréis los tebeos (comícs) que leíamos, los cromos que coleccionábamos, los programas de TV que se hacían, lo anuncios…etc

Es breve el resumen y pasa muy por encima en los acontecimientos y en los hechos. Habría mucho que contar, pero eso queda para las charlas familiares. Cada familia tiene su historia y la de la serie “Cuéntame”, tan de moda estos días, es un fiel ejemplo.

Solo he pretendido con este relato complacerte en tu petición y contarte la historia según la he percibido, pues lamentablemente y según dicen, con razón, la historia la escribe quien la gana. Por ello es tan importante tener otros testimonios y elementos de juicio que te permitan sacar tus propias conclusiones. En ningún momento he pretendido influenciarte en nada y serás muy libre de elegir la opción que desees en la vida, pero que sea siempre desde el respeto a otras formas de pensar. Ya ves lo que ha significado la imposición por las armas de unas ideas: Miles de muertos, hambre, dolor, familias divididas, guerras entre las mismas, y retroceso social. Nada justifica un golpe de estado ni una guerra Santa.

Como he dicho antes, el respeto es fundamental en una sociedad en la que hay que vivir en LIBERTAD Y SIN IRA

Se feliz